¡Te esperamos en Greenfield!

El Proyecto Homefields: una comunidad que crece, aprende y avanza unida

Hace ya un año que el Proyecto Homefields pasó a formar parte de la vida diaria de nuestro colegio, y hoy podemos afirmar que se ha consolidado como uno de los pilares que dan sentido a nuestra comunidad educativa. Lo que comenzó con una ceremonia cargada de emoción se ha transformado en una experiencia compartida […]

Hace ya un año que el Proyecto Homefields pasó a formar parte de la vida diaria de nuestro colegio, y hoy podemos afirmar que se ha consolidado como uno de los pilares que dan sentido a nuestra comunidad educativa. Lo que comenzó con una ceremonia cargada de emoción se ha transformado en una experiencia compartida que acompaña al alumnado a lo largo de su crecimiento personal y académico.

El Proyecto Homefields estructura la convivencia escolar a través de un sistema de casas que fomenta la cooperación, el compañerismo, la pertenencia y la superación personal. Lejos de ser solo un elemento simbólico, las casas se han convertido en espacios reales de aprendizaje, referencia emocional y trabajo en equipo, donde los valores se viven y se practican cada día.

Las casas y valores que nos definen

La casa de la sabiduría, el conocimiento y el crecimiento. Eldoria acoge a quienes sienten curiosidad por aprender, reflexionar y profundizar. Es un espacio donde el esfuerzo intelectual, la creatividad y el deseo de mejora personal se valoran como motores del progreso.

La casa de la valentía, el esfuerzo y el liderazgo. En Valandir se cultivan la determinación, la constancia y la capacidad de asumir retos. Sus miembros aprenden a liderar desde el ejemplo, a no rendirse ante la dificultad y a acompañar a otros en el camino hacia sus objetivos.

La casa de la naturaleza, la justicia y la paz. Silverion promueve la empatía, el respeto por el entorno y el compromiso con una convivencia justa y equilibrada. Es un lugar donde se cuidan las relaciones, se fomenta la conciencia social y se construye comunidad desde la calma y la responsabilidad.

Thalindor desempeña un papel esencial como garante del equilibrio, la claridad y el respeto. No compite, sino que vela por la justicia, la coherencia y el buen funcionamiento del proyecto, asegurando que cada actividad se desarrolle con equidad y sentido educativo.

El inicio del camino: la ceremonia de asignación

Cada curso, el Proyecto Homefields se renueva con uno de los momentos más esperados por toda la comunidad educativa: la ceremonia de asignación de casas. Un acto cargado de simbolismo en el que los nuevos alumnos viven su primer gran rito de paso dentro del colegio y comienzan a formar parte de algo más grande que ellos mismos.

El espacio se transforma y la expectación se palpa desde el primer instante. El silencio, las miradas cómplices y la emoción contenida acompañan a los alumnos mientras esperan conocer la casa que los acogerá. En ese momento, la ceremonia no solo asigna un color o un nombre: revela un camino, un lugar donde cada alumno crecerá, aprenderá y se sentirá acompañado.

Uno a uno, los nombres van siendo llamados. Con cada asignación, Eldoria, Valandir o Silverion reciben a sus nuevos miembros entre aplausos, gestos de orgullo y sonrisas que mezclan nervios e ilusión. Los alumnos descubren a sus compañeros de casa, a sus mentores y al equipo con el que compartirán retos, logros y experiencias a lo largo del curso. Thalindor, presente como casa neutral, vela desde el primer momento por la justicia, el equilibrio y el sentido educativo de cada paso.

La ceremonia culmina con un gesto que ya es tradición: el izado de las banderas de cada casa. Los colores ondean a la entrada del colegio como símbolo de pertenencia y compromiso, recordando a todos que, desde ese instante, cada alumno forma parte activa de la historia del Proyecto Homefields.

No es solo un acto inaugural. Es el comienzo de una aventura compartida, un momento que queda grabado en la memoria del alumnado y que marca el inicio de un curso lleno de retos, aprendizajes y comunidad.

Un proyecto alineado con nuestro modelo educativo

El Proyecto Homefields no es una iniciativa aislada, sino una expresión viva de la manera única en la que entendemos la educación. Cada una de sus dinámicas conecta directamente con los principios que definen nuestro modelo educativo y que guían el día a día del colegio.

Un perfil del alumno único y propio
Creemos que no existen alumnos estándar. El sistema de casas reconoce y potencia la singularidad de cada estudiante, ayudándole a construir un perfil personal basado en sus fortalezas, intereses y valores. Las casas no encasillan: acompañan, orientan y dan identidad dentro de una comunidad diversa.

Un plan de acompañamiento diferencial
Cada alumno cuenta con una red de apoyo cercana y significativa. A través de los profesores-mentores de cada casa, el acompañamiento emocional y personal se adapta a las necesidades reales de cada estudiante, favoreciendo un seguimiento continuo y una atención verdaderamente personalizada.

Un entorno natural de cuento
El contacto con la naturaleza forma parte esencial de la experiencia educativa. Las casas se apoyan en un entorno que invita a explorar, observar y aprender desde la calma, el respeto y la conexión con el mundo natural, convirtiendo el entorno en un aula viva que estimula la curiosidad y el bienestar.

Aulas temáticas en su máximo exponente
Los espacios no son neutros: educan. Las aulas temáticas se integran en el Proyecto Homefields como escenarios de aprendizaje diseñados para inspirar, provocar preguntas y favorecer experiencias significativas. Cada espacio refuerza la identidad del proyecto y potencia el aprendizaje activo y contextualizado.

Una manera propia de entender cómo se da el aprendizaje
Aprender no es acumular información, sino construir conocimiento con sentido. El sistema de casas favorece experiencias que conectan emoción, pensamiento y acción, respetando los ritmos individuales y promoviendo un aprendizaje profundo, duradero y transferible a la vida real.

Un proyecto de salud y bienestar transversal
El bienestar atraviesa todo el proyecto. Desde la organización de las casas se impulsan hábitos saludables, espacios de escucha, actividades físicas y dinámicas emocionales que cuidan la salud mental, física y social del alumnado, entendida como base imprescindible para aprender y crecer.

Una mirada humanista
Situamos a la persona en el centro. El Proyecto Homefields promueve valores como la empatía, la justicia, la responsabilidad y el compromiso con los demás, formando alumnos críticos, conscientes y capaces de comprender la complejidad del mundo desde una mirada profundamente humana.

El deporte donde tiene que estar
El deporte ocupa el lugar que le corresponde dentro del proyecto educativo: como herramienta formativa, de convivencia y de desarrollo personal. A través de las casas, el deporte se vive como espacio de superación, cooperación y aprendizaje en valores, más allá del resultado.

Un enfoque siempre práctico
Aprender haciendo es una constante. Los retos, proyectos y actividades del Proyecto Homefields están diseñados para que el alumnado experimente, se equivoque, reflexione y aplique lo aprendido en contextos reales, desarrollando autonomía, criterio y capacidad de acción.

Mirando al futuro

Hoy, el Proyecto Homefields es una realidad viva que sigue evolucionando con el colegio y con las personas que lo forman. Es un espacio donde los alumnos aprenden a ser, a convivir y a crecer, entendiendo que el verdadero éxito se construye juntos.

Seguimos avanzando con la certeza de que la magia del Proyecto Homefields no está en los símbolos, sino en los valores compartidos y en la comunidad que construimos cada día.

Que el espíritu de Eldoria, Valandir, Silverion y Thalindor siga guiando nuestro camino.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *